sábado, 12 de octubre de 2013

El cigarrillo chisporroteó antes de apagarse definitivamente. La mirada hosca que lanzó hacia J. lo asustó un poco.
-Tío.
Sus pausas hablando eran comunes. Desde chico, había adoptado esta forma de diálogo para poder elaborar mejor sus ideas antes de hablar.
-Me gusta una chica. Quiero decir, ya sabes.
Sí. J. lo sabía perfectamente.
-No es ella. El caso es que... me cuesta explicarlo. No siento amor por ella. Estoy enamorado de ella pero en realidad me he enamorado de un concepto.
J. entendía. La idea es sencilla. Se ajustó la corbata, se ajustó al sillón bajo de cuero y dio un trago al whisky.
-Me hace gracia. Un cabrón como tú hablando de sentimientos.
-Oye, que tengo corazón. O eso creo, hay veces que no lo oigo. Pero escucha. El concepto, me he enamorado del amor. Tengo un problema. ¿Me comprendes? Caput. No puedo continuar así, enamorarse del amor. ¡Qué disparate! Nunca seré feliz.
-Y es verdad. Verás, si te enamoras del amor nunca lo alcanzarás. No existe. El amor es un concepto creado por el hombre, como tantas otras cosas. Si lo que buscas es amor, encontrarás imperfección. El amor es un molde, que da lugar a seres imperfectos que pueden complementar en mayor o menor medida. Creer que hay por ahí una media naranja es una de las mayores falacias del mundo moderno.
-Sí. Pero, es tan doloroso. J. Me paso el día pensando en ella, no puedo dormir sin ver su cara. Escucho la palabra "amor" y pum. En cada parpadeo, en la oscuridad, veo su rostro.
-Enfermo.
-Completamente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario